Habitat

Por Esteban Agosín

El proyecto consiste en un espacio interactivo, denominado Hábitat, con eje en el concepto de bio-feedback, basado en la lectura de variables fisiológicas de su huésped captadas por biosensores y la transducción de estas variables, en tiempo real, a diversas formas de energía.

Hábitat es una estructura cerrada que se sustenta sobre sus propios pilares, diseñada adecuadamente para recibir en su interior al menos a una persona en posición anatómica estándar, es decir, parado y erguido. Hábitat busca la convergencia entre cuerpo, sonido y espacio, a partir de la idea de que el cuerpo y sus variables fisiológicas pueden modelar el espacio, efectuando en tiempo real transformaciones sobre un espacio físico por intermedio del sonido, generando una retroalimentación entre el huésped y el espacio que éste habita. Bajo el desafío conceptual y técnico de cómo crear una espacio que se modifique estructuralmente de manera orgánica, surge como solución posible el principio arquitectónico de tensegridad.

La tensegridad es un principio estructural basado en el empleo de componentes aislados comprimidos que se encuentran dentro de una red tensada continua, de tal modo que los miembros comprimidos (generalmente barras) no se tocan entre sí y están unidos únicamente por medio de componentes traccionados (habitualmente cables) que son los que delimitan espacialmente dicho sistema. Este tipo de estructura posibilita modificaciones en su forma a través de una alteración localizada, generando, por su interconexión, un movimiento orgánico. A través de un sensor de electroencefalograma, recogemos en tiempo real información del huésped que habita la instalación, para dar las coordenadas de movimiento de la estructura del habitáculo. Podemos definir entonces a Hábitat como un espacio inmersivo que se modela y se re-estructura orgánicamente en tiempo real a partir de la información biológica de su huésped.